Una revisión no es una puerta abierta
Revisar no significa reinventar. Una ronda de revisión debería evaluar si la propuesta cumple los criterios acordados, no abrir una mudanza completa de objetivos.
Si esos criterios no existen, cada opinión nueva parece válida y el proyecto empieza a deformarse.
El alcance necesita lenguaje claro
Define entregables, formatos, número de rondas, tiempos de respuesta y qué cuenta como cambio adicional. No tiene que sonar agresivo. Tiene que sonar profesional.
La claridad protege al diseñador y también al cliente, porque evita sorpresas cuando el proyecto ya está caliente.
La aprobación debe dejar evidencia
El punto crítico no es tener razón en una conversación, es poder volver a lo acordado. Un portal, un documento firmado o una aprobación registrada hacen que el proceso tenga memoria.
Ahí los cambios dejan de ser infinitos y vuelven a ser decisiones con costo, tiempo y consecuencia.
Recurso relacionado
Documento de alcance y revisiones
Plantilla para dejar claro qué incluye el proyecto, cuántas rondas hay y qué cuenta como cambio adicional.
Comentarios de la comunidad
Preguntas, experiencias y formas reales de trabajar.
¿Alguna vez un cliente te cambió el alcance porque no quedó claro desde el inicio?
Únete a la conversación
Comenta con tu cuenta de Creative OS y comparte cómo manejas este proceso con tus clientes.
